El objetivo es aumentar el tamaño de cada población en 150 individuos, de manera que el número total (150 + los existentes previamente) supere el MVP (situado en torno a 150). De esos 150 individuos, 90 (el 60%) procederán de la siembra directa de las semillas recolectadas. Se ha elegido un porcentaje mayor de siembra porque las experiencias previas de reintroducciones y refuerzos muestran la siembra como método más eficaz (Decreto 40/2008). Según el Programa de producción de semillas ex situ del plan de recuperación de Silene hifacensis (2011), el número óptimo de semillas por punto para la siembra en campo es de entre 5 y 8. Tomando como media 6, habría que sembrar un total de 90x6= 540 semillas en cada población. Los otros 60 individuos deseados se introducirán por plantación. Dado que se espera un bajo porcentaje de supervivencia de las plantas introducidas (a falta de datos, se tomará como un 50%) y que se dispone de suficiente cantidad de semilla, se introducirán el doble de esa cantidad, es decir, 120 plantones. Para obtener esos plantones serán necesarias alrededor de 170 semillas, tomando como porcentaje de germinación, de acuerdo con los resultados de los huertos semilleros de la Comunidad Valenciana, un 70%. Por tanto, en total se emplearán para cada refuerzo 540+170=710 semillas. Dado que se disponía de 910 semillas para cada población, las 200 restantes serán conservadas en bancos de germoplasma para su utilización en caso de no alcanzarse los objetivos planteados al cabo de cinco años.
De esos 150 individuos, 90 (el 60%) procederán de la siembra directa de las semillas recolectadas. Se ha elegido un porcentaje mayor de siembra porque las experiencias previas de reintroducciones y refuerzos muestran la siembra como método más eficaz (Decreto 40/2008). Según el Programa de producción de semillas ex situ del plan de recuperación de Silene hifacensis (2011), el número óptimo de semillas por punto para la siembra en campo es de entre 5 y 8. Tomando como media 6, habría que sembrar un total de 90x6= 540 semillas en cada población.
Los otros 60 individuos deseados se introducirán por plantación. Dado que se espera un bajo porcentaje de supervivencia de las plantas introducidas (a falta de datos, se tomará como un 50%) y que se dispone de suficiente cantidad de semilla, se introducirán el doble de esa cantidad, es decir, 120 plantones. Para obtener esos plantones serán necesarias alrededor de 170 semillas, tomando como porcentaje de germinación, de acuerdo con los resultados de los huertos semilleros de la Comunidad Valenciana, un 70%.
Por tanto, en total se emplearán para cada refuerzo 540+170=710 semillas. Dado que se disponía de 910 semillas para cada población, las 200 restantes serán conservadas en bancos de germoplasma para su utilización en caso de no alcanzarse los objetivos planteados al cabo de cinco años.